Hoy en día vivimos en una sociedad tan materialista e injusta donde el dinero es lo que compra, donde hay dinero; hay poder, donde hay poder; hay empoderados que viven del sudor de los demás. Mientras estos existan solo percibiremos injusticias, pero en nuestro país es visto de la siguiente manera: cuando el rico le roba al pobre es llamado negocio, pero cuando el pobre pelea por recuperar o tener lo que es suyo, se llama violencia. En un futuro quizás no importe el dinero porque no te forma en valores, pero puedes tenerla a través de tu esfuerzo; lo que si se adquiere es la obtención de una riqueza espiritual que es la más favorable a diferencia del rico que solo obtiene la pobreza del alma que es irreparable pero a su vez es una enfermedad que no se cura, como bien lo dice Marcelino Champagnat: “El niño pobre ha de ocupar un puesto en la escuela, no según su condición y fortuna, sino según s capacidad. Ha de poder, si sus actitudes se lo permiten, seguir todos los grados, co...
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